viernes, 17 de julio de 2009

mundo de tambores


(foto: Ezequiel Fafian)

un ensamble de tambores es un micromundo...

cuando queremos hacer música con tambores (o accesorios) primero hay que saber que es lo que tenemos que tocar, hacerlo lo mejor posible y respetar esa función que tenemos asignada...así toquemos un golpe por compás o seamos el que improvisa. Todos somos igual de valiosos, ya que no importa lo individual si no lo colectivo
hay que escucharse y escuchar al otro, tocar al volumen necesario, ni de mas (porque taparíamos a los otros) ni de menos (porque no se nos escucharía)
hay que escuchar a las distintas partes y también al todo...
cuando repicamos o improvisamos estamos diciendo algo...o sea que debemos esperar nuestro turno, no hablar sobre los otros
se puede hablar o gritar...es una decisión
hay veces en que se puede monologar, otras veces hay que dialogar y es ida y vuelta (dialogar no es lo mismo que competir)...
se pueden armar oraciones o decir palabras sueltas
se puede hablar con palabras fáciles o difíciles, diciendo una palabra tras otra a toda velocidad, o tomandose el tiempo para saborear cada silaba...
hay que escuchar a los que saben, para nutrirnos de su experiencia y aprovechar su camino recorrido
y cuando sabemos algo, debemos pasarlo y no abusar del poder de ese conocimiento


se toca como se vive...
en eso estoy: aprendiendo a tocar, aprendiendo a vivir

5 comentarios:

Unknown dijo...

Es muy cierto que uno toca como vive, y pasa al tambor todo lo que siente, ya que no se toca igual si ese dia estás contento, triste o eufórico.
¡¡Que lindo posteo!!
Te mando un abrazo.

diego cueto dijo...

es verdad, nunca somos los mismos, ninguna momento es igual a otro... nunca puede sonar igual. Gracias Walter por escribir!!!!!
abrazo grande!
diego

Anónimo dijo...

Claro que se toca como se vive,uno es en todas las actividades que realiza la misma persona,si sos generoso,seras asi en una banda,un equipo o en el laburo,si ademas tenes capacidad los que te acompañan van a mejorar y van a crecer.Ahora,si sos un sorete,los que te rodean,mientras esten a tu lado oleran como vos y ademas todo lo que toques,se "soretizara".Cada uno se pone en el lugar que le parece,tratando de crecer,no solo la panza.
Siempre te leo (cuando puedo)me gusta seguirte y cuando creo que puedo agregar algo lo hago.Ya me contactare(sigo siendo el mismo desastre telefonico).
Cuidado con lo que revolea CHUÑO.
Un abrazo.

Leandro Albertini dijo...

Feliz y maravillado por las lindas palabras que he leido aca. Feliz por las verdades que encierran y maravillado por la forma en que estas cosas de respeto y fraternidad entre tamborileros (y sobre todo seres humanos) se han metido en nuestras cabezas casi al mismo tiempo.
Es increible pero sin ponernos de acuerdo en absoluto, escribimos palabras casi iguales con pocos dias de diferencia.
Sera que las verdades, cuando son realmente verdades, llegan a varias personas al mismo tiempo,como vos y yo, para que se pasen a todos mas eficazmente.
Tal vez uno sea el simple mensajero de lo que nuestros maestros ausentes en lo fisico,quieren decirnos.

Bueno, sin emplomar mas, te transcribo lo que puse en mi blog hace pocos dias...



"Los tambores son como hermanos, que van juntos y de la mano (por ejemplo el chico y el piano apoyandose y guiandose mutuamente), uno es guia del otro y viceversa.
Estos hermanos tienen (o deberian tener) la virtud de poder dialogar entre si, este dialogo es por supuesto respetuoso entre ellos, es decir cuando uno habla el otro escucha (cuando uno repica el otro baja a madera).
En esta familia o en esta tribu que forma la cuerda (yendo un poco mas a la esencia)existe un orden y una funcion para cada uno de los integrantes, porque asi lo requiere el bien comun (algunos hacen base, otros repican o se llaman, otros tiran para adelante cuando el animo de la familia baja, otros al contrario imponen firmeza y tranquilidad cuando todo se descontrola.)...,
Estan tambien los chicos, que humildemente y sin lucimiento son la columna vertebral de la cuestion (no suena esta descripcion muy parecida a la de una madre de la que nadie nota su presencia pero sin embargo sin ella la familia se desintegra...?)...

Cuando los tambores comparten el temple alrededor del fuego antes de salir...no se parece esto a la familia desayunando antes de empezar el dia...?

No se...hermanos que se apoyan y dialogan con respeto,integrantes que luchan a su modo por el bien comun,madres que trabajan sacrificadamente y con humildad...sera que me estoy volviendo un poco imaginativo (por no decir loco) o sera que el candombe es bastante parecido a la vida misma.? O al menos a lo que la vida deberia ser ? "

diego cueto dijo...

Leandro, gracias por escribir y por compartir tus reflexiones. Que bueno que tengamos miradas parecidas sobre los tambores.
Fernando! me alegra que visites este humilde blog. Yo también soy malo pa telefonear...ya llegará el momento y nos tomaremos unos mates
(me había olvidado de Chuño!! que denso!!jaja)